Línea del registro13

Autoestima y autoconcepto en deportistas

Cómo el rendimiento deportivo impacta en la autoestima, qué pasa cuando la identidad queda atada solo al resultado, y cómo trabajarlo en terapia.

Cuando el deporte ocupa un lugar central en la vida, es fácil que el valor que una persona se atribuye a sí misma quede atado casi exclusivamente al rendimiento: ganar o perder, mejorar o estancarse. Trabajar la autoestima y el autoconcepto del deportista es, en gran parte, ayudar a que esa valoración no dependa solo del resultado.

Cómo se manifiesta

  1. 01El estado de ánimo general sube y baja en función directa del último resultado
  2. 02Autocrítica muy dura ante cualquier error, desproporcionada respecto de lo que pasó
  3. 03Dificultad para reconocer el propio progreso si no viene acompañado de un resultado concreto
  4. 04Sensación de no valer nada fuera del deporte, o miedo a "no ser nadie" si el rendimiento baja
  5. 05Comparación constante con compañeros o rivales que erosiona la confianza

Por qué pasa

En el deporte de rendimiento, el resultado es visible, medible y suele venir acompañado de reconocimiento externo (familia, entrenador, equipo). Eso hace que sea fácil que la identidad se construya casi exclusivamente alrededor de esa variable, sobre todo en quienes empezaron a competir desde muy chicos y nunca desarrollaron demasiado otras fuentes de valor personal por fuera de la actividad.

Cómo se trabaja en terapia

  1. 01Diferenciar el valor de la persona del resultado de una competencia puntual
  2. 02Trabajar el diálogo interno y la autocrítica, para que el error deje de leerse como un juicio sobre uno mismo
  3. 03Ampliar las fuentes de autoestima más allá del deporte: vínculos, intereses y espacios donde la persona también se sostiene
  4. 04Revisar el origen de las exigencias muy altas —propias o heredadas del entorno— que alimentan esa dependencia del resultado

Preguntas frecuentes